Cuidar los ojos en primavera es imprescindible para evitar molestias. La llegada de la primavera trae consigo temperaturas más agradables y más horas de luz, pero también aumenta la presencia de alérgenos y la exposición al sol, lo que puede afectar la salud ocular. Adoptar hábitos adecuados, como los mencionados en este post, puede ayudar a mantener los ojos protegidos.

¿Cómo afecta la primavera a la salud ocular?

Durante esta época, el aumento del polen, el polvo y otros alérgenos puede provocar síntomas como picor, enrojecimiento, lagrimeo y sensación de arenilla en los ojos. Además, la mayor exposición a los rayos ultravioleta (UV) incrementa el riesgo de irritación ocular, fatiga visual y envejecimiento prematuro de la retina.

Las personas que usan lentes de contacto pueden notar una mayor incomodidad, ya que el polen y la sequedad ambiental pueden hacer que los ojos se sientan más irritados. También quienes padecen síndrome del ojo seco pueden experimentar un agravamiento de sus síntomas en esta estación del año.

Consejos para cuidar tus ojos en primavera

  • Protege tu vista con gafas de sol: Es fundamental usar gafas con filtro UV para prevenir daños en la córnea y reducir la fatiga ocular causada por la luz intensa. Además, optar por gafas de sol polarizadas puede ayudar a minimizar reflejos molestos y mejorar la visión en exteriores.
  • Evita el contacto con alérgenos: Mantén las ventanas cerradas en los días de mayor concentración de polen y utiliza filtros en el aire acondicionado para reducir su presencia en interiores. Además, lavar con frecuencia la ropa y el cabello puede ayudar a eliminar restos de polen acumulados.
  • Hidratación ocular: Las lágrimas artificiales ayudan a aliviar la sequedad y la irritación causadas por la exposición al viento y los alérgenos. Si pasas muchas horas frente a pantallas, es recomendable utilizar gotas humectantes para reducir la fatiga ocular.
  • No frotes los ojos: Frotarse los ojos puede empeorar la irritación y favorecer infecciones. Si sientes picor, enjuaga con suero fisiológico o aplica compresas frías para calmar la molestia.
  • Limpieza frecuente de manos y rostro: Eliminar restos de polen y otros irritantes reduce el riesgo de alergias o infecciones. También es recomendable limpiar las gafas y lentes de contacto regularmente para evitar acumulación de partículas.
  • Descanso visual: Si pasas mucho tiempo frente a pantallas, sigue la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mira a 20 metros de distancia durante al menos 20 segundos para evitar la fatiga ocular. Ajustar el brillo y contraste de las pantallas también puede ayudar a reducir el esfuerzo visual.

Si notas síntomas persistentes como enrojecimiento intenso, visión borrosa, dolor ocular o secreción excesiva, es importante acudir a un especialista para una revisión adecuada. Contacta con nosotros si necesitas más información o asesoramiento. ¡En Farmacia Lizandra, estamos aquí para cuidar de tu salud visual y ocular!